miércoles, septiembre 16, 2009

El pastor distraído y la paz de los cementerios...

No voy a comenzar esta nota hablando de la dictadura militar argentina de los años setenta porque sino muchos no van a querer leerla. Voy a comenzar la historia algunos años después.
Ricardo Alfonsín, creo que fue EL presidente que nuestro país necesitaba para que retomáramos el camino de la democracia. No porque esté completamente de acuerdo con su postura política y su accionar sino porque (perdón si molesto a alguno) no había otro mejor en el firmamento político de nuestro país en ese momento.
A pesar de ser “el menos peor” hizo un excelente trabajo teniendo en cuenta las circunstancias y los desafíos enormes que enfrentó.
Pero había gente que no aceptaba su manera de dirigir y organizar, hubo gente que consideró que se podía hacer de otra manera y se lo hicieron saber. Con oposición política, oposición militar, movilización constante, desestabilización económica, desprestigio internacional.
El Pobre Alfonsín no pudo contrarrestar tanta agresión y se fue.
A partir de allí comienza una etapa nacional que se caracteriza por la estabilidad: política, social, económica y todo lo que quieran agregar.
Fue el reino del Gran Carlos Menem. ¿Quién no guarda un poquito de nostalgia de tan hermosos años? ¿Quién no aprovechó el “uno a uno” para comprarse algo que siempre deseó y nunca tuvo?¿Quién no viajó a Brasil, a Miami, a Europa, al sudeste asiático (por no decir a la Conchinchina)? Pero, como los finales no son siempre felices, un día el Gran Carlitos se fue y con él la paz y la prosperidad.
El Frente que lo remplazó se encontró en la imposibilidad de continuar lo hecho por su predecesor y en poco tiempo la gente perdió confianza, los bancos se sumaron a la duda generalizada y en pocos meses recaímos en la misma inestabilidad de los últimos meses de Alfonsín. De La Rúa y su frente se fueron despedazando y todo terminó en una fuga violenta dejando la casa vacía (vacía de autoridad y vacía de bienes).
Luego de algunas idas y venidas entre los visitantes a la Rosada, Néstor Kichner tomó el control de lo que quedaba del país para tratar de reponer orden y a pesar de algunos contratiempos lo logró. Y lo logró tan bien que algunos años después su esposa y compañera de militancia, Cristina Fernández, ganó las elecciones por un alto margen para suceder a su marido.
Hoy, todo indica que estamos en el momento en que la inestabilidad comienza de nuevo a ocupar un gran lugar en el país y que quizás nos lleve a recomenzar el ciclo, o sea, crear suficiente agitación para provocar la llegada de otro gran personaje de la política nacional que ponga orden, disciplina y prosperidad en el país.
Como soy profesor, para explicar ciertas cosas utilizo analogías y este ir y venir de la política argentina me hizo pensar a un pastor distraído con su rebaño de ovejas.
Cuando el pastor sale con su rebaño para llevarlo a pastar, generalmente en todos los buenos cuentos, está acompañado de algunos perros pastores porque sabe que solo no podrá controlar a todas las ovejas y además que el peligro de un ataque por los lobos estará latente.
No creo que este pastorcito esté tranquilo y relajado cuando lleva a sus ovejas al prado, es más bien una fuente de inquietud.
Por otro lado, no puede pensar en calmarse quedándose en la casa con las ovejas en el corral porque se le morirán de hambre.
Conclusión, la angustia, la preocupación y el estrés forman parte del trabajo del pastor.
Si los perros lo ayudan podrá volver a casa con todos los animales bien alimentados y sanos. Caso contrario...
Como en todo buen cuento, hay lobos acechando al rebaño y como en todo buen cuento los perros logran controlarlos y tenerlos a distancia.
También, como en todo buen cuento, un día, unos lobos que notaban jornada tras jornada la fidelidad y desvelo de los guardianes ovejeros, se hartaron de esperar el momento de atacar a las inocentes y sabrosas presas. Entonces, decidieron trampear al pastor distraído disfrazándose de perros, y lo fueron a visitar con la idea de montar un complot.
Cuando estuvieron frente a él, le dijeron en tono contundente que debía desconfiar de esos perros pastores que había contratado porque ellos los habían estado vigilando y habían visto cómo los perros pastores escondían ovejas, cómo pasaban horas durmiendo sin controlar, cómo se divertían entre ellos descuidando a las ovejas, que vagabundeaban de campo en campo sin dejar una custodia….
Todos nos imaginamos que estas cosas que ellos le advertían al distraído pastor, debían de ser infamias, porque parece ser que jornada tras jornada, cada oveja, con pastor distraído incluido, volvía a su corral.
Pero el pastor distraído -y por qué no también algo indolente- aunque al principio no prestó mucha atención a estas historias de los “lobos disfrazados de perros”, cuando ellos tanto insistieron repitiendo una y otras vez las aparentes maldades de sus ovejeros, poco a poco se fue dejando convencer, sin pensar en lo que en verdad estaba sucediendo cada día.
Fue ahí donde los “lobos disfrazados de perros” se propusieron con mucho más insistencia reemplazar a los verdaderos ovejeros en la custodia del rebaño. Alguien le advirtió al pastor que esos eran “lobos disfrazados de perros” pero estos repitieron una y otra vez que ellos no eran “lobos disfrazados de perros”. El pastor distraído, después de un corto tiempo de reflexión durante el cual los “lobos disfrazados de perros” no lo dejaron descansar repitiéndole las mismas mentiras, decidió echar a los propios y dar el cuidado de su rebaño a los nuevos.
Desde ese día no hay más ninguna queja, ni denuncia, ni desestabilización, ni perro para desprestigiar. Todo estaría muy tranquilo y hasta parecería hermoso si no fuera porque del rebaño ya casi no queda ninguna oveja.
Tal vez algún día el pastor distraído se dé cuenta de lo que le pasó justamente por eso, por estar distraído, y vuelva a llamar a sus verdaderos ovejeros…

Los pocos momentos de supuesta tranquilidad que conoció nuestro país fueron aquellos donde los “lobos disfrazados de perros” ocuparon el poder y se alimentaron a gusto vaciándolo completamente.
Cada vez que perros ovejeros ocuparon el puesto de guardianes, no solo que el rebaño creció rápidamente sino que los “lobos disfrazados de perros” lo atacaron de todos lados para quedarse con el botín.
En mi último artículo (el de Cobos…) decía que creía ver que el pastor (el pueblo argentino) sufre de senilidad precoz que se manifiesta por la pérdida de memoria a corto y mediano plazo. Si aún no logra diferenciar un verdadero perro ovejero de un “lobo disfrazado de perro”, y no puede recordar que ya le hicieron el mismo jueguito hace poco, no creo que el rebaño pueda prosperar…
Si no la entendieron, agarren el libro de historia reciente del país y pónganle nombre a los personajes del cuento.
En las próximas elecciones les tomo la lección.

domingo, septiembre 13, 2009

Lo de Cobos visto desde afuera, es patético pero para el futuro del país, es grave…

Estuve leyendo una breve historia de los presidentes y vices argentinos desde mediados del siglo XIX hasta hoy y no pude encontrar nada que se parezca a la situación actual del poder ejecutivo nacional.
Históricamente, los vices fueron compinches (¿cómplices?) del primer mandatario. Lo cual es lógico, ya que la constitución prevé tres poderes que se controlan recíprocamente, pero no establece ningún mecanismo de control entre el presidente y el vice porque los dos forman parte del mismo poder ejecutivo.
Es más, el vice está allí para que, en caso de ausencia del primer mandatario, el poder ejecutivo sea representado frente a los otros poderes respetando la línea política que la ciudadanía votó.
Además, es sabido que cuando hay un problema grave que afecta la línea política o económica del gobierno en función, se remplaza el poder ejecutivo (presidente y vice) por un miembro del poder legislativo como una manera de impulsar un cambio significativo en las orientaciones políticas hasta las próximas elecciones presidenciales. (No me refiero a problemas que pudieran afectar exclusivamente al presidente).
Visto de esta manera, el rol de Cleto Cobos es anti constitucional, no en la letra de la constitución pero si en el espíritu de nuestra carta magna. En ese sentido su rol actual está desvirtuando la función para la cual fue concebido el cargo de vicepresidente.
Estuve buscando (aunque no de manera exhaustiva) un antecedente en otras democracias y si bien no puedo afirmar categóricamente que nunca sucedió, creo que es algo excepcional (si alguien encuentra información le agradeceré me la haga llegar para profundizar mi análisis).
Puedo asegurar que si algo así ocurriera aquí en Canadá, el funcionario o político con postura disidente al partido por el que fue elegido, comenzaría por renunciar a su partido o grupo político –lo cual implica que debe salir de todos los cargos recibidos- y luego formaría su propio espacio político con total libertad de expresión, pero desde afuera.
Insisto, renunciaría y no porque lo echen sino porque sabe que si no renuncia comete un acto inmoral frente a la sociedad. Legalmente y sobretodo éticamente, es imposible pensar que alguien pudiera hacer lo que está haciendo Cleto en estos momentos.
Debe ser por eso que a diario debo tratar de explicar con mucha dificultad a los canadienses que me preguntan, qué es lo que pasa con el poder ejecutivo en Argentina. Y cuando digo con mucha dificultad es porque no logro explicarlo y la situación les causa asombro y risa (lo cual quiere decir algo así como “es un pueblo de locos”, “¿cómo pueden permitir eso?”).
Para los anti K y los pro-Cleto (más o menos las mismas personas), les aclaro que la reacción de la gente no tiene ningún contenido político porque no conocen todos los pormenores de la política Argentina, la reacción se basa en consideraciones puramente éticas y legales sobre la base de lo que se conoce en el mundo de las democracias.
En las últimas semanas se agregó otro capítulo a la historia de este vice argentino: resulta que ahora es un perseguido político…
Si trato de explicar esto a los canadienses se me desmayan de risa.
No solo que éticamente está en pecado, no solo que viola el espíritu de la constitución sino que además al hacerlo sería victima de persecución y su libertad de expresión estaría coartada…
Permítanme una analogía: A nosotros nos gusta el fútbol, del bueno, entonces imaginemos un club que ha comprado un jugador a otro club, supongamos que es un defensor de buen calibre.
El técnico organiza el equipo y distribuye las posiciones a cada jugador y el equipo sale a la cancha.
En medio del partido, este defensor de buen calibre que ocupa el centro de la defensa, decide por su cuenta que no está de acuerdo con las directivas del técnico y que él va a jugar a su manera favoreciendo al equipo adverso (tal vez recibió alguna compensación económica importante), digamos que se mete a patear contra su arco metiendo goles en contra.
¿Quién de todos ustedes estaría dispuesto a felicitar a este jugador…? Evidentemente, los hinchas del otro equipo estarán locos de contentos.
¿Quién de todos ustedes estaría dispuesto a avalar ese tipo de comportamiento de un jugador de fútbol?
Espero que ninguno, a menos de ser un partidario del fraude y la corrupción.
¿Qué equipo aceptaría de contratar a ese jugador sabiendo que se puede dar vuelta en cualquier momento?
Espero que ninguno.
¿Quien aceptaría que ese jugador se presente como víctima de su técnico después de lo que acaba de hacerle al equipo?
Espero que ninguno a menos de ser alguien con comportamientos similares.
Puedo afirmar que la carrera futbolística de ese defensor se termina allí.
(No quiero seguir con la analogía pero podría agregar que un jugador que hace algo así tiene los minutos contados, a menos de esconderse bien lejos)
El Cleto, no solo traicionó a su equipo, no solo marcó goles en contra, no solo se presenta como víctima, sino que además es solicitado por otros equipos…
Es allí donde lo que está pasando con el cargo de vice se transforma en algo grave para el país.
Que un tal comportamiento sea ensalzado por un grupo de la ciudadanía para otorgarle un poder de decisión importante a alguien que no tiene palabra honorable, que usufructúa de un poder que no le pertenece y que no respeta el trabajo del equipo para el cual fue contratado, habla de un problema de ética grave en nuestra sociedad.
Tengo una firme esperanza en que a la hora de decidir la población sepa identificar estos comportamientos inmorales para poner el voto en otro lado, pero no puedo evitar preocuparme por el futuro inmediato de mi país cuando veo que la memoria a corto y mediano plazo no funciona. Como si la sociedad estuviera afectada de senilidad precoz.
Mientras tanto trataré de explicar lo que pasa a los canadienses sin que se me rían…

lunes, septiembre 07, 2009

¿Clarín miente u olvida?

¿Las leyes argentinas, preveen sanciones para los medios que mienten directamente o por omisión? Si así no lo fuera, la nueva ley de medios debería contemplar este delito cometido a menudo por Clarín…

1.- http://www.clarin.com/diario/2009/09/07/um/m-01993783.htm

Toda la oposición da por terminado el diálogo político
11:35Ya lo había señalado la UCR. Y ahora se sumaron el PRO, la Coalición Cívica y el peronismo disidente. Luego de la derrota electoral el Gobierno llamó al diálogo, pero desoyó propuestas opositoras y sólo procura avanzar con la reforma política

Creo que a Clarín se le perdieron algunos legisladores que no son de esos cuatro grupos, y si esa es TODA la oposición, el resto son mayoría y podrán aprobar la ley … ¡a llorar a la iglesia!

2.- http://www.clarin.com/diario/2009/09/07/um/m-01993950.htm

Dura condena del diario español El País a la Ley de Medios Audiovisuales
13:26El principal matutino de España la califica como "ley mordaza de los Kirchner" y dice que "el matrimonio presidencial maniobra para controlar a los medios". Añade que hay un "cerco" a los medios en el "eje bolivariano" de Venezuela, Bolivia, Ecuador, y Argentina.

Otra mentira por omisión del gran pasquín nacional. Se olvidaron de mencionar el último párrafo del artículo publicado por El País…

“La propuesta afecta igualmente a las emisoras de radio del Grupo PRISA, editor de EL PAÍS, que dispone actualmente de 10 licencias que han expresado también su protesta”.

http://www.elpais.com/articulo/internacional/matrimonio/presidencial/argentino/maniobra/controlar/medios/elpepuint/20090907elpepiint_3/Tes

Por eso El País se opone a la ley, a ellos también les duele en el bolsillo y en la tajada de poder que van a perder…

Pensar que a menudo leía El País, esta nueva ley me está haciendo descubrir cada balurdo…

¿Puede el ser humano destruir el planeta?

Cualquiera que tenga una computadora con conexión a Internet puede escribir en un motor de búsqueda como Google u otros las palabras “destrucción del planeta” en cualquier idioma y encontrará decenas de millones de sitios o páginas que le explicaran con fotos, videos y textos cómo el ser humano en su inconciencia planetaria esta destruyendo la madre Tierra.
No estoy de acuerdo con esa afirmación y los que ya me conocen saben que soy un militante ecológico de hace muchísimos años, mucho antes de que la ecología se transforme en un excelente negocio.
Afirmar que estamos destruyendo el planeta si no es alimentado por una profunda deshonestidad, es al menos, un exabrupto.
Como astrónomo y geólogo aficionado, profesor de biología y químico que soy pienso que por más poderoso que pueda ser el género humano con su inteligencia y toda su tecnología, no podrá nunca destruir el planeta tierra.
Esta entidad astronómica existe desde mucho antes que nosotros y, a pesar de nuestra presencia y nuestros actos, perdurará por al menos cinco mil millones de años más. La vida apareció hace cuatro mil millones de años y evolucionó atravesando catástrofes planetarias mucho más graves que un simple recalentamiento de algunos grados. Miles de especies animales y vegetales pasaron por la tierra y un día por diferentes razones -cambios, mutaciones, competencias o errores- desaparecieron, dejándonos, en muchos casos, sus fósiles (podemos suponer que algunas formas de vida no dejaron rastros).
Pretender que nuestras acciones, aún las más terribles desde el punto de vista ecológico, podrían ser más determinantes que una actividad volcánica generalizada como la que aconteció hace 200 millones de años o como el supuesto meteorito que marcó el exterminio de los dinosaurios, es ser muy pretensioso.
No hay que olvidar que luego de esos acontecimientos el planeta no fue destruido (solo modificado) y que la vida no solo no desapareció (pocas especies sufrieron) sino que continuó un salto evolutivo importante que permitió a los mamíferos ocupar la cima de la evolución.
Estoy convencido que el discurso instalado en los medios sobre la destrucción del planeta sirve para ocultar una realidad mucho más grave que toca a la ecología social.
El principal problema se encuentra en las desigualdades planetarias en la utilización de los recursos naturales. Los países explotadores sin vergüenza de las riquezas del planeta (los países “desarrollados” o ricos) construyen un discurso “culpabilizante” para que los países que pretenden ser ricos o desarrollados no lo logren.
En mis conversaciones sobre este tema con mis alumnos trato de darles argumentos e informaciones para que tomen conciencia de nuestro rol (aquí en Canadá) de consumidores sin vergüenza de enormes cantidades de energía. No pretendo llevarlos al suicidio, solo pretendo que dejen de mirar a los pueblos de los países en desarrollo como destructores del planeta o como pueblos atrasados.
Si estos jóvenes son incapaces de modificar su manera de consumir, al menos que dejen de buscar los culpables en los otros. Pero, si se sienten intrigados por el desequilibrio entre le norte y el sur o por el desequilibrio dentro de su propia sociedad, les propongo tratar de comprender cómo hace esa gente para vivir de otra manera, consumir de otra manera (es evidente que no lo hacen porque tengan conciencia planetaria, lo hacen porque no tienen otra opción).
El día en que todos los chinos y todos los habitantes del sur de Asia (tres mil millones de habitantes) consuman la misma cantidad de energía que los de América del norte o Europa el planeta no podrá soportarnos y nos eliminará.
Los habitantes de los países ricos no quieren que todos los humanos consuman lo mismo, esos seres humanos que viven en condiciones de privilegiados, quieren seguir siéndolo. Una de las preguntas que les hago a mis alumnos es ¿quién está dispuesto a cambiar su situación actual por la de un habitante de África central?
La idea, entonces, es tomar conciencia de una realidad que va más allá de lo cotidiano, el planeta “se muere de risa” de nosotros, representamos una ínfima parte de su química y de su biología, no somos más que un pequeño paquete de moléculas que se organizaron por un tiempo pero que no estarán más dentro de un rato (en términos astronómicos).
Tomar conciencia del daño que causamos a nuestros semejantes por nuestras acciones de consumo debería llevarnos a proponer gestos y comportamientos simples pero profundos para tratar de ser coherentes con esa visión.
No es fácil pero no es tampoco una campaña para recuperar o para reciclar. Debemos salir del discurso homogeneizante que pretende que todos entremos en la misma religión con un solo slogan o dogma “hay que salvar el planeta” cuando en realidad se está salvando la riqueza y el poder de unos pocos: los que inventaron esa religión.
En la descripción del proyecto educativo del instituto en el que trabajo, una frase dice así (traducción libre) “Educar es permitir a una persona ser dueña de ella misma, capaz de construirse modelos personales a seguir y defender oponiéndose a los modelos impuestos por la opinión publica, ya que esta opinión, que es de todos, en definitiva no es de nadie”.
El planeta, entonces, está bien a resguardo, nosotros, en cambio, estamos a préstamo y por poco tiempo.

domingo, julio 26, 2009

POSTALES DE ARGENTINA (4)

La gripe A (H1N1)

Tuve el inmenso privilegio de estar visitando mi país en un momento tan terrible para la humanidad. Un ¿nuevo? virus de gripe apareció sobre la tierra para hacer desaparecer la humanidad entera y por suerte estaba rodeado de mis familiares y amigos para vivir ese momento.
No crean que digo “por suerte” porque iba a poder morir rodeado de los míos, todo lo contrario, “por suerte” porque iba a poder tranquilizarlos explicándoles cómo esta ¿nueva? Gripe no es más que una gripecita y no un gripón.
Desde los primeros momentos de mi estadía en Venado Tuerto, el 23 de junio más exactamente, invitado a LT29, decía que no había que preocuparse, que no había ninguna razón científica para alarmarse, que todo lo que se veía era una inmensa campaña mediática para crear un evento de masas.
Por supuesto, como me pasa a menudo, no tengo ni el reconocimiento de todos los grandes médicos mundiales (perfectos ignorantes en genética y en química), ni el poder ni de los medios de comunicaciones interesados en hacer millones sobre el pánico de la gente.
También hay que reconocer que el ser humano está mucho más dispuesto a escuchar un mensaje de un organismo internacional como la Organización mundial de la salud que le habla de un peligro y lo incita a cuidarse sin razones validadas, que a seguir el mensaje de un desconocido como el que suscribe que le dice de seguir viviendo normalmente con fundamentos científicos e históricos.
El resultado fue que repetí mi discurso tres veces en LT29 y dos veces en televisión pero pocos fueron los que reaccionaros positivamente a mis dichos.
Al final de mi estadía, lo único que atinaba a decir era “recuerden dentro de unos meses o dentro de un par de años todo lo que les dije hoy, no para felicitarme (estoy seguro de lo que avanzo) sino para no caer en el mismo juego mediático”.
Por suerte (y les aseguro que me llenó de felicidad y alimentó mi ego como nunca durante esas semanas que pase en Argentina) me colé en una conferencia de información dada por la viceministra de salud pública de la provincia para las autoridades del sur de Santa Fe y después de escucharla por más de una hora, estaba convencido que esa persona podía entender lo que tenia para decir.
Me acerqué y comencé a explicarle mi punto de vista y las informaciones científicas que alimentaban mi razonamiento. Se mostró tan interesada que sentí que hablaba con una persona inteligente, de espíritu abierto y con un cerebro libre de compromisos mediáticos o políticos.
Porque allí reside gran parte del problema del tratamiento que se le dio en Venado Tuerto y muchas otras ciudades del país a la gripe H1N1.
En todo momento se lo consideró un tema mediático y un problema político.
Ni siquiera los funcionarios-médicos encargados de asegurar la salud de la población fueron capaces de tratar el tema con un criterio científico y como un problema de salud pública(o son ignorantes o son deshonestos, no veo otra opción).
En esta semana que acaba de pasar se contaminaron 100 000 ingleses del Reino Unido, de los cuales 63 estaban en terapia intensiva y hasta hoy, domingo, ningún muerto. Esperan que otros 100 000 o más estén enfermos en esta semana que viene. Pero a pesar de esas cifras enormes, se considera que el pánico creado por los medios causa más daño que la enfermedad. La gripe humana normal de cada año causa mucho más muertes y complicaciones que esta H1N1.
Además podríamos ver el lado positivo de la cosa: todos los que se enfermen este año estarán inmunizados contre el virus por el resto de sus vidas (a menos que el virus cambie!).
Las vacunas que los gobiernos están comprando empujados por el temor a la destrucción de la humanidad no servirán de nada. Primero porque esta gripe no es grave (ya lo dije es una gripecita) segundo, porque si el virus cambia habrá que cambiar la vacuna.
Tanto dinero desperdiciado y tantas instalaciones y personal dedicados a esta mentira cuando hay tantas verdaderas epidemias que no son nunca mencionadas en los medios de comunicación.
En cuanto a la Organización mundial de la salud, les puedo asegurar que no me merece ningún respeto. En el 2003 y 2004 nos dijo que iban a morir 50 millones de personas de la gripe aviar y fueron 500 los muertos. Alertó al mundo entero con el SRAS y no pasó nada. Exige la producción de vacunas para defendernos de este virus pero no despliega casi ningún recurso para combatir las enfermedades que matan millones de personas en África, Asia y América del sur.
¿Se dieron cuenta que los mensajes de catástrofe llegan cuando es una enfermedad que afecta a los habitantes de los países ricos? … ¿por qué será?
Personalmente, cuando todo el mundo quiere que mire en una dirección, trato de darme vuelta y mirar para el otro lado porque seguro que hay algo que no quieren que sea visto… A buen entendedor pocas palabras.

miércoles, julio 22, 2009

POSTALES DE ARGENTINA (3)

El personalismo en la política Argentina

Una de las muchas características de la vida política canadiense que me impactaron cuando comencé a conocer un poco esta sociedad, fue la ausencia casi total de personalismo.
Aun los personajes más conocidos en el mundo como Pierre Elliot Trudeau, no conformaron nunca un “Trudeauismo”. El mensaje y el contenido político están siempre identificados con un partido o una organización.
Quebec tuvo su Perón en René Levesque pero el “Levesquismo” es algo que no se puede ni siquiera imaginar. Suena casi como una herejía solo el mencionar tal posibilidad.
Incluso la historia de este país es muy pobre en próceres, no porque no los tengan sino porque la noción de prócer es muy diferente de la que tenemos en nuestros países sudamericanos.
Lo que cuenta es ante todo la idea, el proyecto, la ideología, los intereses, los hechos, la visión y en esa lógica, las personas se transforman en herramientas que sirven o no y son juzgados aptos a ser reconocidos en la medida en que respeten la línea de conducta con la cual se comprometieron.
Así, si soy partidario de los liberales y mi diputado decidió cambiar sus compromisos y tiene actitudes conservadoras, lo concreto será que los liberales no lo votaremos en las próximas elecciones porque no lo votamos a él votamos una línea de partido. Incluso el mismo partido lo excluirá.
La gente tiene muy poco compromiso con los candidatos, es muy fácil cambiar de nombre cuando lo que se vota es un proyecto.
Creo sinceramente que esta manera de estructurar la actividad política es mucho más coherente que la que se manifiesta en Argentina fundamentalmente porque se garantiza una cierta continuidad en las políticas de un gobierno al otro.
Allí, y perdón si exagero, el mensaje importa poco, lo esencial es el mensajero.
Un político que ganó popularidad porque es lindo, sonriente, simpático puede decir las gansadas más increíbles que se le ocurran y la gente estará de acuerdo porque es él quien lo dice.
También suele ocurrir que este personaje no dice absolutamente nada sobre lo que puede o quiere hacer y el pueblo lo vota esperanzado en la imagen.
Inversamente, un político que no goza de esa popularidad puede hacer la propuesta más lúcida posible para el país pero los votos no los tendrá.
En estas tres semanas que pasé en Argentina, identifiqué más de diez situaciones por día donde los apoyos o las críticas se originaban en la persona que lo decía y no en el contenido del mensaje.
Si la situación es diferente en Canadá, no es porque los canadienses sean más inteligentes, es simplemente una cultura, una tradición, una manera de hacer y en ese sentido, los argentinos, tenemos un largo camino que recorrer.
Permítanme una imagen que no sé si es la mejor, la tiro solo para reflexionar juntos.
Siempre nos presentaron a los militares argentinos como próceres que permitieron el nacimiento de nuestra nación.
Nuestra historia esta llena de generales, coroneles, almirantes y otras tiras, nuestro país esta lleno de lugares públicos que llevan esos nombres.
Nuestra historia les dio a esos personajes un lugar decisivo y preponderante, no es raro entonces que quieran seguir ocupando ese lugar.
Recuerdo que una de mis frases favoritas para presentar Quebec a los turistas argentinos era “Todo lo que en Argentina se llama, General… Coronel… Capitán… Comodoro… etc. aquí se llama San… o Santa…“
Si analizáramos lo realizado por cada uno de esos militares-próceres con una visión actual del mundo y sin personalismo o corporativismo, tal vez tendríamos vergüenza de considerarlos como personajes, tal vez pediríamos a gritos que los saquen de los libros de historia y que hagan desaparecer sus nombres de todo el territorio nacional.
Toda nuestra historia contada esta basada en el personalismo, la estructura mental de nuestra gente esta basada en esa forma de analizar el mensaje, no comprenderlo creo que nos limita en la comunicación de masas.
Debemos reflexionar con profundidad sobre las soluciones a aportar, debemos trabajar en la educación de un ser nacional con espíritu critico, pero como profesor-educador que soy, sé que lo primero que debo hacer para pasar mi mensaje es enganchar al auditorio con algo que le guste.
Muchas veces comienzo mis presentaciones mencionando una frase o una idea impactante y les digo que las dijo un gran personaje de la historia de la humanidad. Después les aclaro que no es verdad, que la inventé yo pero que si les decía la verdad no le prestarían atención.
Sin dejar de trabajar la renovación de ideas, sin parar la búsqueda del “hombre nuevo”, sin abandonar el desarrollo del espíritu crítico, forjemos mecanismos para llegar a la mayoría de la población, aun a aquellos que quieren las respuestas fáciles, sus votos también cuentan.
Toda nuestra historia contada esta basada en el personalismo, será un trabajo de un siglo modificarla pero “seamos realistas exijamos lo imposible”

martes, julio 21, 2009

POSTALES DE ARGENTINA (2)

Los últimos días de la campaña electoral, del 19 al 27 de junio de 2009.

Siempre trato de informarme sobre la situación política, social, económica y hasta meteorológica de un país cuando me preparo para visitarlo, con mucha más dedicación cuando de visitar mi país se trata.
En las semanas previas al viaje leí cuanto diario nacional, provincial o regional encontré sobre Internet.
Las disputas entre los candidatos a las elecciones legislativas del 28 de junio fueron un marco propicio para enterarme de todos los detalles de cada aspecto de la vida argentina. Los puntos de vista diametralmente opuestos o no de las diferentes fuerzas políticas o sectores económicos me permitieron hacer un buen promedio de lo que está pasando en el país.
Incluso el tema que ocupó la primera plana de todos los medios, la gripe A (H1N1), me mostró cómo se discuten los problemas en Argentina (ya hablaré de esto en otra postal).
Si hago una primera comparación entre las campañas electorales en Argentina con las de Canadá, concluyo rápidamente diciendo que las del país del norte son súper aburridas y he aquí algunas de las razones.
1. Nadie insulta a un candidato como lo hacen algunos personajes públicos en Argentina, porque además de tener que disculparse públicamente, perderá sus elecciones y será expulsado de su partido
2. Nadie saca trapitos al sol sobre la vida privada de los contrincantes porque en la cultura canadiense no se deben mezclar los dos niveles y el que lo hace será penalizado por el electorado que considerará esa acción como inapropiada y no lo votarán.
3. No se hacen programas de televisión para ridiculizar a los candidatos, al menos antes de las elecciones y menos aun durante la campaña electoral, todo lo que tienda a denigrar los mecanismos y actores de la democracia es considerado fuera de lugar, de mal gusto y un acto de sabotaje a las instituciones.
4. Los medios de comunicación se cuidan muchísimo de manifestar su partidismo porque aunque lo tengan no quieren ser identificados como medios carentes de objetividad, lo cual podría transformarse en un problema económico si ciertos sectores deciden dejar de leerlos o verlos y la publicidad disminuye.
5. Hay un control estricto de los gastos de publicidad de los partidos por parte de las autoridades electorales y si bien no se hace durante la campaña, el recuento se da a posteriori con consecuencias graves para los infractores que pueden llegar hasta la perdida del puesto de diputado obtenido.
6. Se respeta la veda electoral a raja tabla porque si un partido o candidato la viola su elección podría ser contestada con éxito delante de los tribunales.
7. Jamás se escuchará en los discursos un término discriminatorio de cualquier tipo que sea, ni siquiera una insinuación en ese sentido. Recuerdo una elección perdida por un partido que, según las encuestas previas, debía ganar por mucho, después de un discurso de un candidato donde llamó a “las pobres amas de casa que pasaban el día limpiando”, a informarse un poco de la política nacional. El resultado fue que esas pobres mujeres se sintieron insultadas y discriminadas y fueron a votar pero contra el partido del candidato que las discriminó.
Es evidente que podríamos decir que en ese contexto las elecciones en Canadá son más prolijas, con un gran nivel de respeto, con pocas alusiones a las virtudes y defectos de los candidatos, con proyectos (¿promesas?) de gobierno explicitados y en un marco legal bien definido y respetado… ¡pero son tan aburridas !!!
Si a eso le agregamos que aquí, en Canadá, el voto es voluntario, comprenderán porqué el nivel de participación es mucho más bajo que en Argentina.
A pesar de todo esto, incluso a pesar de ciertos resultados que no fueron como lo deseaba, qué momento tan rico se está viviendo en nuestra Argentina, qué lástima que la mayoría de los comentarios que se escuchan sean con contenido negativo.
Hay que seguir jugando el juego de la democracia, hay que organizarse para ganar, hay que saber perder y hay que mejorar para seguir ganando…